LAS CONSTITUCIONES (PARTE 3)

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Después del cese del poder de Antonio López de Santa Anna, quedó como presidente sustituto Ignacio Comonfort, quien el 05 de febrero de 1857 firmó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1857, de corte liberal y federal; su capítulo primero, denominado “De los derechos del Hombre”, reconocía los derechos a la libertad de expresión, asociación y portación de armas; reafirmaba la abolición de la esclavitud y eliminaba la prisión por deudas civiles, las formas crueles de castigo y la pena de muerte; de igual manera, prohibió los títulos de nobleza y se establecieron los principios de legalidad e irretroactividad; sin embargo, siguieron sin tratarse los temas referentes a los derechos de la mujer y la libertad de creencias.

La Constitución Política de la República de México, juramentada el 5 de febrero de 1857, fue la Carta Magna redactada por el Congreso Constituyente de ese mismo año, durante la presidencia del liberal Ignacio Comonfort.

En la redacción de esta constitución imperó el espíritu liberal que consagró numerosas libertades civiles igualitarias para los ciudadanos mexicanos sin distinción y arremetió contra las prácticas del orden feudal y nobiliario que todavía permanecían desde la colonia.

Su promulgación fue muy polémica ya que iba en contra de los intereses de la Iglesia Católica y de los sectores conservadores de la sociedad, por lo que el Partido Conservador se opuso fehacientemente a su aprobación, desencadenando así la polarización social y los enfrentamientos políticos que luego dieron pie a la Guerra de Reforma o Guerra de los Tres Años (1858-1861) que culminó con la derrota de los conservadores y la instauración del gobierno liberal de Benito Juárez.

La Constitución mexicana de 1857 obedece al espíritu liberal que se había gestado paulatinamente desde los tiempos del Imperio Mexicano, cuando las ideas de la Ilustración Francesa habían impedido la formación de una monarquía propia en el antiguo Virreinato de España.

Este pensamiento liberal se hizo con el poder tras el fin de la dictadura de Santa Anna, cuando Comonfort asumió la presidencia interina en 1855 y convocó a un Congreso Constituyente para redactar una nueva constitución, de acuerdo a lo establecido en el Plan de Ayutla.

El Congreso Constituyente convocado por los liberales en 1855 estaba integrado por dos grupos: los liberales moderados que abogaban por el retorno de la Constitución de 1824 y liberales puros que pretendían una nueva carta magna con cambios mucho más radicales.

Estos últimos, finalmente, lograron imponer sus propuestas a pesar de la influencia que el presidente Comonfort ejercía en la bancada moderada, pues eran mayoría. Entre estos constituyentes liberales “puros” destacaron Ponciano Arriaga, Guillermo Prieto, Francisco Zarco, José María Mata y Santos Degollado.

La nueva constitución se estructuró en base a ocho (8) títulos y 128 artículos. Los títulos contemplaban los siguientes temas:

Título I. De los derechos del hombre; De los mexicanos; De los extranjeros; De los ciudadanos mexicanos.

Título II. De la soberanía nacional y de la forma de gobierno; De las partes integrantes de la federación y del territorio nacional.

Título III. De la división de poderes.

Título IV. De la responsabilidad de los funcionarios públicos.

Título V. De los Estados de la Federación.

Título VI. Prevenciones generales.

Título VII. De la reforma a la Constitución.

Título VIII. De la inviolabilidad de la Constitución.

La constitución de 1857 prohibió los títulos nobiliarios y monopolios.

Entre los cambios más trascendentales que incluyó la nueva constitución se destacan la consagración de la libertad de expresión, la libertad de asamblea, la libertad del porte de armas y otras libertades individuales para los ciudadanos mexicanos.

Asimismo, confirmó la abolición de la esclavitud, eliminó la posibilidad de ir a prisión por deudas civiles, así como las formas de tortura y la pena de muerte.

También eliminó las alcabalas y aduanas internas, prohibió los títulos nobiliarios, monopolios y honores hereditarios, promulgó la educación laica y enajenó los bienes raíces de la Iglesia Católica, otorgándole al Estado un rol preponderante en los asuntos antes regidos por la religión.

*Fuente:https://www.caracteristicas.co/constitucion-mexicana-de-1857.

Otro de los grandes cambios introducidos por esta constitución tuvo que ver con el carácter federal que le otorgaba al país, compuesto a partir de entonces por 23 estados y un territorio federal, superando los 20 consagrados en la Constitución de 1824.

Estos estados eran: México, Guanajuato, Oaxaca, Puebla, Michoacán, San Luis Potosí, Veracruz, Yucatán, Jalisco, Zacatecas, Querétaro, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Nuevo León, Coahuilla, Durango, Chihuahua, Chiapas, Sinaloa, y los estados recién creados de Guerrero, Tlaxcala, Colima y Aguascalientes.

Los principales opositores a este nuevo orden jurídico eran aquellos cuyos modos de vida y cuotas de poder social se veían directamente afectadas como la Iglesia Católica y sus partidarios, sobre todo las elites conservadoras alrededor del Partido Conservador que veían con malos ojos semejante liberalización de la sociedad y la asimilaban al caos, la herejía o la anarquía política.

La constitución de 1857 fue juramentada el 5 de febrero de 1857, por el Presidente de la República y el presidente del Congreso, en ese momento Valentín Gómez Farías.

Luego de que el Papa Pío IX se pronunciara en contra del nuevo ordenamiento jurídico y el Arzobispo Lázaro de la Garza Ballesteros anunciara que ningún católico debía suscribirlo, muchos sectores conservadores iniciaron un movimiento contrarrevolucionario.

Hubo un primer alzamiento en Zacapoaxtla y Puebla, que fue rápidamente sofocado por el ejército, pero sería apenas un anuncio de la guerra que vendría.

Detractores de la Carta Magna como Félix María Zuloaga incitaron a un golpe de Estado, llamando por escrito al desconocimiento de la nueva constitución. En 1857 se proclamó el Plan de Tacubaya que aspiraba a derogar la Constitución y convocar a un nuevo Congreso Constituyente.

Muchos funcionarios públicos fueron apresados por las tropas conservadoras y otros renunciaron a sus cargos, sumiendo el país en un caos del que saldría la Guerra de Reforma.

A pesar de lo turbulenta de su historia, la Constitución de 1857 es fundamental en la historia liberal de México, ya que supuso un salto adelante en materia de reconocimiento de libertades individuales y derechos humanos, quizá incluso demasiado adelantada para su época.

La Constitución no se aplicó hasta 1861, cuando culminó la Guerra de Reforma. Y a pesar de que los liberales la ganaron, el resentimiento conservador permaneció y condujo a su colaboración con los franceses durante la Segunda Intervención Francesa en México.

Así se produjo el derrocamiento temporal de los liberales en 1862 y la declaración del Segundo Imperio Mexicano, que cayó en 1867 y devolvió el poder a los liberales. La constitución de 1857 permaneció en vigencia desde entonces hasta 1917, cuando se promulgó una nueva Carta Magna durante la Revolución Mexicana.

*"Constitución mexicana de 1857". Autor: Julia Máxima Uriarte. Para: Caracteristicas.co. Última edición: 26 de diciembre de 2019. Disponible en: https://www.caracteristicas.co/constitucion-mexicana-de-1857/. Consultado: 27 de enero de 2020.

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Durante la época del Porfirito en México, el presidente concentró las atribuciones de los tres poderes, situación que condujo a la revolución de 1910 encabezada por Francisco I. Madero, quien logró quitar a Porfirio Díaz del poder y llegar a la presidencia. Después del asesinato de Madero y de su vicepresidente Pino Suárez, se produce la revolución constitucionalista encabezada por Venustiano Carranza y por su triunfo se promulga la constitución de 1917.

Esta constitución dejó intocados los principios básicos de la constitución de 1857 como la soberanía popular, la división de poderes y los derechos individuales, pero se agregaron además un catálogo de derechos sociales que colocaron a la constitución mexicana en pionera de la materia a nivel mundial al reconocer derechos a los campesinos, los trabajadores y en materia de educación.

Esta constitución ha sido objeto de diversas reformas en materia de amparo y derechos humanos, y sin duda la mayor de ellas la efectuada el 10 de junio de 2011, por medio de la cual se constitucionaliza el término de derechos humanos y se otorga un rango prevalente a los tratados internacionales de la materia, con lo cual se convierte en mandatos imperativos que obligan a todas las autoridades a su observancia y garantía, con lo cual se sientan las bases para el reforzamiento tanto del sistema jurisdiccional como no jurisdiccional de los derechos humanos.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es la Carta Magna o norma fundamental que organiza política, legal y jurídicamente a la nación mexicana en la actualidad.

Como toda constitución moderna, rige los términos de la separación de los poderes públicos, define los procedimientos para elección de las autoridades, recoge los derechos y deberes fundamentales de los ciudadanos y todo el marco normativo que define la vida en México.

Esta constitución fue promulgada a principios del siglo XX, luego del fin del Porfiriato y en un período de inestabilidad política que movió al poder ejecutivo a promulgar un Congreso Constituyente que inició sus funciones en Santiago de Querétaro el 1 de diciembre de 1916 y contó con diputados y constituyentes de todos los estados del país, permitiendo una representación de las diversas fuerzas políticas en pugna.

El 5 de febrero de 1917 se promulgó definitivamente con el nombre de Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

El texto se compone de nueve títulos con 136 artículos y 19 transitorios. Todo ello se divide en dos particiones: una dogmática, que abarca los primeros 38 artículos y establece los derechos y obligaciones de los ciudadanos; y otra orgánica, que abarca los 98 artículos restantes y estipula la organización de los poderes públicos del Estado.

El Estado constituido por esta Carta Magna es de tipo republicano, representativo, democrático y federal, que se rige por la clásica tripartita de poderes públicos: ejecutivo, esgrimido por el Presidente de la República; judicial, contemplado en la Corte Suprema de Justicia; y legislativo, que reside en el Congreso Nacional, dividido en dos cámaras: el Senado y la Cámara de Diputados.

La nación mexicana quedó compuesta por 28 estados, 2 territorios federales y la Ciudad de México, (Distrito Federal). Posteriormente, se admitió la división de los territorios de la Baja california (territorio norte y territorio sur), así como la creación del estado de Quintana Roo. Otros cambios posteriores a este ordenamiento fueron:

En 1931 la nación perdió a Francia la soberanía de la Isla Clipperton, por lo que dejó de formar parte del mapa federal.

En 2016 la Ciudad de México ganó su derecho a una constitución propia y pasó a ser el 32° estado federal.

La Constitución de 1917 ratificó el sistema de elección directa de sus autoridades, pero se distinguió de la anterior al eliminar la reelección presidencial, suprimir la vicepresidencia de la república y dar más autonomía al poder judicial y a las entidades federativas.

Reinstaló el Senado, eliminado en la anterior Constitución, y creó el Municipio Libre, así como un ordenamiento agrario respecto a la propiedad de la tierra.

Por otro lado, consagró la libertad de culto, libertad de expresión, libertad de asociación de los trabajadores, la enseñanza laica y gratuita y una jornada laboral de ocho horas.

Esta Carta Magna se compone de nueve títulos, a lo largo de sus dos partes (dogmática y orgánica), que son los siguientes:

Título primero. Ocupa toda la sección dogmática y se divide en cuatro capítulos:

Capítulo I. De los derechos humanos y garantías individuales (arts. 1° al 29).

Capítulo II. De los mexicanos (arts. 30 al 32).

Capítulo III. De los extranjeros (art. 33).

Capítulo IV. De los ciudadanos mexicanos (arts. 34 al 38).

Título segundo. A partir del segundo nos hallamos ya en la parte orgánica de la Constitución. Este título se divide en dos capítulos y contiene 10 artículos (del 39 al 48), referentes a la soberanía nacional y la forma de gobierno, el territorio nacional y la federación.

Título tercero. Contiene cuatro capítulos que abarcan 58 artículos (del 49 al 107). Trata de la división de poderes y las particularidades de cada uno.

Título cuarto. Contiene siete artículos (del 108 al 114) que versan sobre las responsabilidades de los servidores públicos y del patrimonial del Estado.

Título quinto. Contiene ocho artículos (del 115 al 122) que tratan sobre la federación de los estados y el distrito federal.

Título sexto. Contiene un único artículo (123) que refiere al trabajo y la previsión social.

Título séptimo. Contiene once artículos (del 124 al 134) para hablar de las prevenciones generales.

Título octavo. Contiene un artículo (135) que trata sobre las reformas posibles a la Constitución misma.

Título noveno. Contiene el artículo restante (136), que postula la inviolabilidad de la Constitución misma.

La Constitución de 1917 se ha reformado en más de doscientas ocasiones desde su promulgación obedeciendo a lo contemplado en el artículo 135: se requiere de la aprobación del Congreso de la Nación con voto de sus dos terceras partes y que las reformas sean aprobadas luego en la mayoría de las legislaciones provinciales.

La Constitución mexicana, a diferencia de la de otros países latinoamericanos, no ha sido reemplazada por una más moderna, sino que se ha reformado paulatinamente de acuerdo a las necesidades sociales.

Tal y como ocurre en otras naciones, esta Constitución postula su propia inviolabilidad, es decir, la permanencia de sus derechos consagrados sin importar que sean violados o no.

Este texto surgió en un momento histórico de sumas tensiones entre las fuerzas carrancistas o “renovadoras” y los “radicales” de la época, permitiendo superar una coyuntura histórica tensa hacia un modelo de convivencia.

A menudo se ha acusado a este texto constitucional de haber copiado o traducido fragmentos de diversas constituciones como la española, estadounidense o francesa, lo cual habría conducido a la promulgación de un texto legal muy moderno, para una nación que aún no lo era.

Esto pudo jugar en contra del bienestar de numerosas etnias indígenas cuyo modelo de vida es muy diferente al promulgado por el cuerpo constitucional de la nación.

Muchas fuentes le atribuyen a este marco constitucional la primacía de los derechos sociales y no solo individuales, es decir, que habría sido la primera en establecer el necesario respeto para los derechos colectivos y no conformarse con las garantías individuales únicamente.

*"Constitución Mexicana de 1917". Autor: Julia Máxima Uriarte.

*Caracteristicas.co/constitucion-politica-de-los-estados-unidos-mexicanos.

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